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La Coctelera

Impulso a lo Absoluto

Espacio para la perpetración de delitos literarios. (netdacosta@hotmail.com)

21 Diciembre 2010

Encuentro inesperado.

Hace tiempo ke sé ke está vida es como un puzle gigante en el ke todo está conectado y cada uno de nosotros es una pieza más ke gira y gira, encajando a veces, tropezando lás mas, con otras piezas pero siempre -si logramos mirarlo con perspectiva – con un propósito profundo ke se escapa a nuestra limitada inteligencia.

 

Así pues el increible encuentro, ke tuve akella noche en la ciudad de Barcelona, obedecía sin duda a un plan cósmico cuyas consecuencias finales sólo al futuro pertenecen.

 

 

Nos encontrábamos, mi compañera y yo, alojados en un conocido hotel situado en la avenida diagonal, con la sana intención de abandonar la ciudad al día siguiente por la mañana.

Cuando por circunstancias del destino, en concreto una huelga inesperada de esos señores ke dicen donde y cuando deben despegar los aviones, tuvimos ke kedarnos, contra nuestra voluntad un día más en el hotel.

 

Resignados a tal circunstancia, pasamos el día como pudimos, y al llegar la hora de dormir, y ya bien entrada la noche, el maldito insomnio, hizo presa en mi.

 

Para no despertar a mi compañera, ke – ella sí -, dormía profundamente. Decidí dar un paseo sin alejarme mucho del hotel. Sabía ke esa zona de la ciudad no era conflictiva pero hay ke recordar ke eran las 2 de la madrugada.

 

Dicho y hecho, unos minutos después, caminaba sin rumbo... y me disponía a encender un cigarro, cuando, a cierta distancia, encima de un puente, sobre la vía férrea, ví una silueta extraña…

 

Me asusté un poco, pero después me trankilice al comprobar ke era una persona, _otra víctima del insomnio, pensé.

 

Encendí el cigarro y me acerqué un poco más. Se trataba de un hombre, alto, delgado, y con una elegante gabardina ke le cubría kasi por completo. La silueta me resultaba muy familiar, cosa extraña ya ke no conocía en la ciudad condal más ke un viejo amigo, ke residía bastante lejos de allí.

 

Estaba parado, en silencio, mirando fijamente las vías, lo ke me hizo desechar la idea de acercarme más, podía ser alguien con problemas mentales.

 

Sin embargo, cuanto más lo miraba más me convencía de ke lo conocía.

 

Entonces mire la hora en el reloj y decidí acerkarme. Cuando estaba a unos 10 metros de él, me oyó y levantó la cabeza.

 

Me kedé paralizado, y si hubiera visto al mismísimo Jack el destripador seguro ke no me habría asombrado tanto:

¡Por supuesto ke lo conocía!!. Era PEP!, PEP GUARDIOLA!!

 

 

Nos kedamos unos segundos mirándonos en silencio, después yo conseguí sobreponerme al asombro y hablar – sin mucho orden eso sí:

 

Soy un admirador del Barsa… ¿Ke hace usted aki??. ¿Eres Pep Guardiola, verdad?

 

_ Sí lo soy. Me dijo respondiendo a todas las preguntas.

 

Volví a kedarme mudo ante la situación. Esta vez fue él el ke hablo.

 

_ ¿De verdad te gusta mi equipo?. Me preguntó con familiaridad.

 

_ Por supuesto, nunca había visto antes jugar así dentro de un campo de futbol. Sois increibles Le dije con total honestidad y entusiasmo.

 

Pep amagó una sonrisa y murmuró pensativo: _ Ese es el problema… pasarán muchos años antes de ke surja otro equipo así, no me gusta decirlo pero… pasaremos a la historia del futbol, nos recordaran … y … seremos eternos… Había algo estraño en la forma como dijo esto último.

 

_ Cómo Elvis Presley o Michael Jackson. Me dió por decir, en el entusiasmo de la conversación.

 

_ ¡Exacto!. Tú lo comprendes, pareces una persona inteligente…

 

­ _ Hombre… Bromeeé ante el halago, viendo como mi autoestima subía al nivel de la torre Agbar. Pero esta sensación se congeló de golpe, cuando mi afamado interlocutor dijo:

 

_Por eso me voy a tirar a la vía… ¡Para ser inmortal! ¡Para ser e t e r n o ¡ .Dijo casi en un susurro.

 

Yo, esta vez sí, reaccioné inmediatamente: ¿Pero KE DICES??, le dije casi con indignación.

 

_ No lo entiendes, no podemos jugar siempre a este nivel. ¡ES IM-PO-SI-BLE!. Contestó remarcando cada una de las silabas, mientras volvía la mirada otra vez hacia las vías unos 30 metros más debajo de donde nos encontrábamos.

 

_!Escucha Pep!. Le dije. De un simple aficionado a gran entrenador te lo digo _ ¡No!. Rectifiké rápidamente: de persona a persona… De persona a persona te lo digo: No fuerces tú destino, haz lo ke sabes hacer, y el destino dejaló en mano del entrenador cósmico o como te de la gana llamarlo… Hazme caso… añadí…

 

Pep me miró pensativo durante unos segundos ke me parecieron eternos. Me escrutaba… Yo estaba convencido de las palabras ke le acababa de decir…

 

Empezaba a pensar en lo absurdo de akella situación, cuando, miró las vías una vez más y me espetó: _Tienes razón

 

_ ¡ Creo ke tienes toda la razón!

 

 

Entonces mi compañera me despertó, eran las 7, sonaba el despertador, había ke salir ya…

 

_ ¡Buff, vaya sueño ke he tenido!. Le comenté. Ella sonrió.

 

Después a lo largo del día fui olvidando el asunto. y sólo volví a akordarme cuando leí en el periódico deportivo ke Guardiola había llegado tarde ese día al entrenamiento… por lo visto había pasado una mala noche…

 

 

####

 

 

 

 

Tags: relato, breve

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1 comentario · Escribe aquí tu comentario

perséfone PL

perséfone PL dijo

Cómo lo flipas Javielillo, jajajajajajaja, pero mola recrearse entre tus sueños y letras.
Un besote y felices fechas.
Anabel.

30 Diciembre 2010 | 12:06 AM

Los comentarios están cerrados


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Extremadura, España
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Hombre tripolar, con inquietudes literarias... miembro del partido de mi mismo (y en muchas ocasiones con ganas de autoexpulsarmE), superviviente nato, navegante de bares y bibliotecas... y en ocasiones amable. Signo Zodiacal: Virgo Creative Commons License
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