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La Coctelera

Impulso a lo Absoluto

Espacio para la perpetración de delitos literarios. (netdacosta@hotmail.com)

8 Enero 2008

El Diablo en mi biblioteca!!

Recuerdo que era la vispera de todos los santos, o noche de Brujas o de Halloween - como la llaman en los países anglosajones.
Poco a poco la costumbre de disfrazarse - de monstruos, esqueletos o demonios - se había ido imponiendo. Pero yo no pensaba salir de casa en aquella lluviosa noche. Estaba terminando el mes de octubre y hacía varios días que las primeras lluvias del año habían hecho su aparición. Llevaba casi una semana sin parar de llover.
Además, ¿con quien iba a disfrazarme?. No tenía amigos en la ciudad. Yo estaba bien allí, en mi salón, con mis dos gatos, con mi chimenea y con mis libros. (Porque yo tenía, y aún conservo, una magnífica biblioteca).
Antes de acostarme estuve fumando una hierba estupenda que había cultivado en persona, durante los meses previos, en un par de macetas de la terraza. Me dormí enseguida, con música clásica de fondo... no recuerdo bien, Mozart o tal vez Brhams.
Pero la noche no fue plácida. Me desperté en la madrugada, no pude ver la hora en la oscuridad reinante. Oía el tic-tac del reloj, pero no podía distinguir las manecillas, unicamente por las ventanas de mi habitación se filtraba algo de luz.
Percibí una presencia. La percibí claramente, era como un sonido silencioso. Miré a través de los cristales hacia el salón. Ví a una sombra erguida al pie de la biblioteca, parecía estar mirando los estantes de libros. ¿Qué o quien era?. El miedo se apoderó de mí. No me atreví a levantarme, ni siquiera me movía, creo que estaba hojeando algún libro, ¿como podía ver en aquella penumbra?.
Entonces tuve una certeza, desde la cama donde reposaba inmóvil, tuve una certeza: !ERA EL DIABLO!. Era el Diablo, las dos protuberancias a cada uno de los lados de la sombra que formaba su cabeza me lo confirmaban.
Tambien supe - y no me preguntéis porqué- que sólo estaba interesado en los libros, ¿qué podía pasarme a mí?, nada, si permanecía en mi cama. Estuvo allí de pie un tiempo - podía oír el sonido de las hojas al pasar - después se marchó, tan silencioso como había llegado, desapareció de un salto, por la ventana del baño.
Al cabo de un rato caí de nuevo dormido, no recuerdo cuando. Por la mañana cuando desperté, ya con los rayos del Sol inundando toda la casa, me dirigí inmediatamente a la biblioteca.
No, no faltaba ningún libro.

##

Tags: gotico

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4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

kimberlim

kimberlim dijo

ezta wea ez muii shanta

8 Enero 2008 | 10:30 PM

giverny

giverny dijo

Interesante relato, me parece que tenemos gustos en común:-)
Besos

10 Enero 2008 | 08:10 PM

javier costa

javier costa dijo

gracias gyverny, estaremos en contacto, un afectuoso saludo!!

10 Enero 2008 | 08:21 PM

Los comentarios están cerrados


Sobre mí

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Extremadura, España
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Hombre tripolar, con inquietudes literarias... miembro del partido de mi mismo (y en muchas ocasiones con ganas de autoexpulsarmE), superviviente nato, navegante de bares y bibliotecas... y en ocasiones amable. Signo Zodiacal: Virgo Creative Commons License
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